viernes, 2 de noviembre de 2012

EL GATO DE EL TEJADO....


Como es la vida cuando uno es niño…

Las vacaciones se acercaban y el único pensamiento era ir a la casa de los abuelos en el campo, casi ya no podía aguantar la espera.

Ese verano fue algo extraño.Llegaron las vacaciones y mamá traía algo raro con papa, no hablan mucho y siempre estaban alejados el uno de el otro. La promesa de el viaje donde los abuelos me animaba cuando peleaban, pero esa promesa se hizo lejana pues ya llevábamos tres semanas de vacaciones y aun no emprendíamos el tan esperado viaje.

Trataba de contentarlos, pero como hacerlo si no sabia la causa de su enojo?
Una mañana papá estaba muy molesto y era de esperarse, un gato color gris,hizo de nuestro techo su lugar nocturno preferido y no dejaba de maullar por las noches.  Fui a la cocina y vi que mamá igual estaba muy molesta y entonces de repente lo entendí….. ERA EL GATO!!!

Por el,ellos andaban tan molestos. No alcanzaba a entender por qué pues a mi me agradaba aquel gato. Por las noches sin que mamá se dé cuenta le dejaba leche tibia y mientras la bebía trataba de acercarme a el sin que saliera huyendo.

Hasta que una noche lo conseguí!, me di cuenta que olía muy mal y decidí darle un baño. Llene la tina casi hasta el tope, después de verificar la temperatura del agua recordé que a los gatos no les gusta el agua, así que ate piedras a sus atas para que no se fuera.

El pequeño animal se a sus, maullaba y arañaba mientras ataba las piedras pero no importaba pues yo sabia que era por su bien.

Lo metí a la tina y esto lo enloqueció aun mas. Aun con el peso de las piedras, con gran esfuerzo lograba dar pequeños saltos y arañazos pero pasado un tiempo se rindió. Me di cuenta que  solo era miedo por que después de unas horas el dormía muy tranquilo y tieso en el fondo de la bañera , entonces muy despacito lo levante  y sin hacer ruido para que mamá no se levantara lo saque a la calle, lo lleve hasta la esquina y me fui a dormir pensando que ala mañana siguiente papá vendría riendo a decirme que ese mismo día iríamos donde los abuelos.

Pero era muy tarde, papá arto de no dormir esa mañana antes de saber que el gato no estaba decidió irse a otra casa para poder dormir tranquilo cada noche, pero no importa por que aun lo veo todos los fines de semana, lo que es triste es que mamá no puede verlo por que tiene que trabajar todo el fin de semana…. Pobre mamá.